Pequeña guía para crear una ludoteca en tu escuela

Pequeña guía para crear una ludoteca en tu escuela

¿De dónde saco juegos? ¿Qué tengo que presentar? ¿Voy bien?

La Luoteca es una institución y una filosofía: frente a una sociedad utilitaria defiende la gratuidad del juego; frente a la imposición, el protagonismo; frente a los niños de diseño, el niño libre y creativo.

– López Matallana y Villegas Saldaña1

¡Hola! Orgullosísimas de la cantidad de escuelas participando del programa, y en línea con las preguntas frecuentes que van llegando, les compartimos algunas referencias para pensar las ludotecas en el marco del programa2.

En este artículo:

Derecho al juego

El programa se posiciona como punto de aplicación de este principio consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la ley de Educación n° 26.206, que reconoce al Juego por su valor cultural y promotor del desarrollo cognitivo, afectivo, motor y social3.

En nuestro país y adhiriendo a lo propuesto por dicha convención, la ley de Educación n° 26.206 reconoce al Juego por su valor cultural y promotor del desarrollo cognitivo, afectivo, motor y social. Así como el Juego, la Recreación también se encuentra referenciada en diversas normativas jurídicas que reconocen al disfrute y a la Recreación como derecho, entre ellas, las leyes nacional y provincial de Promoción y Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes. En la Provincia de Córdoba, la Ley nº 9.944 en su artículo 23 establece que “la niñas, niños y adolescentes tienen derecho al descanso, recreación, deporte y juego”. Así mismo, las leyes de Educación nacional y provincial establecen en sus principios generales la garantía de que estos derechos se cumplan en el Sistema Educativo.

De la mano con esto, concebimos la recreación como un derecho “en el que se integran las dimensiones social, histórica, política, económica, ambiental, espiritual y cultural, como necesidad inherente a la condición humana” y en la que el juego hace de puente en la construcción de vínculos sociales saludables, donde, como ejercicio pleno de autonomía, se elija y no se opte, y donde lo grupal y lo individual se integren y complementen de forma armónica”4.

Esta posición contrasta con una postura heredada de perspectivas hegemónicas de los '90: el juego como instrumento eficaz –satirizada en la imágen del juego como caballo de Troya– vector de las intenciones prescriptivas de la currícula docente.

Desde este posicionamiento llamamos a priorizar la construcción del espacio de encuentro y ejercicio del derecho al juego.

Es en y con la comunidad

El programa busca promover el desarrollo integral y holístico de la comunidad educativa, a través del acceso al juego y la recreación, con el objetivo de fortalecer los vínculos sociales, fomentar la participación activa y promover el bienestar emocional y social de los estudiantes, docentes, familias y toda la comunidad educativa.

Nuestro programa se inscribe en el marco de las políticas educativas con enfoque de bienestar de la provincia5, de cuyos principios orientadores recuperamos especialmente:

  • Disfrute y recreación
  • Participación protagónica
  • Autonomía
  • Acceso a bienes culturales y sociales

El modelo de Recreación Educativa propuesto por Pablo Waichman6, en línea con estos principios, propone una acción planificada, con objetivos y actividades que busquen la participación de las personas desde sus intereses y posibilidades, con la finalidad de la toma de conciencia y la construcción de la propia libertad y la del colectivo7.

Desde este posicionamiento llamamos a un proceso de gesta, que crezca de la mano con la investigación y el auto-reconocimiento de y en la comunidad educativa. Queda de nuestro lado, del lado de las y los adultos/as, hacer los ajustes necesarios para que la ludoteca sea ante todo un espacio de participación protagónica de nuestros estudiantes, permitiéndole moldearse según estos intereses y posibilidades, los suyos. Lo que significa una cierta disposición y flexibilidad para aprender de nuestros estudiantes, y asimilar las propuestas que les son relevantes. Es este permitir moldearse el que va escribiendo en la ludoteca, como una huella, la identidad que a su vez expresa los objetivos y actividades a los que ordenar nuestra planificación de la acción.

La construcción de la ludoteca es, con todas las letras, un proceso de diálogo.

Naturalmente, en él estamos también incluídos adultos, directivos y docentes, y desde allí atendemos a la dimensión del valor y el mensaje que se transmite en los elementos que nos permitimos adoptar como propios en nuestras ludotecas.

Experiencia, experiencia, experiencia...

Es muy útil en el rol de ludotecaria/o cultivar una diversidad de experiencias desde donde discernir las propuestas que pueden contribuir a un momento o un grupo dentro nuestra comunidad educativa. Probar juegos, ensayar explicarlos, participar de encuentros... juegos de mesa, de ronda, de ingenio, corporales, videojuegos, juguetes, rompecabezas, abstractos, concretos, de palabras, de números, de cantar, de memoria...

Es preciso vivenciar. No hay otra forma de reconocer los territorios desde los que dialogar con las huellas que el ejercicio ludotecaria/o nos va a ir dejando. Es desde la familiaridad con el abanico de propuestas existentes desde donde disponer del vocabulario con el que conversar en comunidad. Es desde nuestra experiencia con diversos juegos y dispositivos lúdicos que podemos reconocer los más apropiados, acordes y afortunados para los distintos momentos y configuraciones de nuestro espacio. Es también desde allí desde donde el acompañamiento en el rol de ludotecaria/o se dinamiza, pudiendo explicar los juegos en lugar de convidar a leer las reglas. No solo tenerlos en mente y saber que existen sino pasarlos por el cuerpo, jugarlos, conocerlos y más tarde revisitarlos a la luz de nuevas experiencias. No se puede enfatizar lo suficiente: hay que jugar, probar, experimentar, andar un poco a la pesca de oportunidades para probar nuevos juegos/dispositivos o juegos conocidos con nuevos públicos.

A la par, esto aplica también para la ludoteca en sí. Cada vivencia, cada ocasión de su apertura y cada vez estudiantes, familias, docentes, no-docentes, directivos, acuden a ella a participar, se alimenta. Es la vivencia, el ejercicio efectivo de acceso al derecho, el que lo convierte en un espacio de construcción de ciudadanía.

Las ludotecas son laboratorios amorosos para equivocarnos y volver a intentarlo, son precisamente espacios para el error. Los errores propician excelentes aprendizajes ya que surgen de la vivencia de las personas implicadas. Los errores se evalúan, se deben reorganizar las estrategias para superarlos y avanzar.

El pre-supuesto

Nuestra ludoteca puede ser una valija o una caja con juegos de mesa impresos, piezas de madera, muñecas de trapo un cuaderno con juegos de ronda. Puede ser una persona en el patio dispuesta y con muchos juegos en mente. Disipamos los (pre)supuestos que pudieran desembocar en el desasosiego: no tenemos que alcanzar ningún estándar, ninguna cantidad mínima de juegos, ninguna condición particular del espacio. Cada una tiene sus formas y particularidades.

Lo único a procurar es que, cualquiera sea nuestra ludoteca, su forma, su estilo, su identidad, no se convierta en un depósito de elementos.

Sí es necesario disponer de un espacio-tiempo y la disponibilidad para acompañar el desarrollo de las actividades, para hacer efectivo el acceso a ese derecho. En lo que respecta a la forma creemos que es cuestión de animarse a construir, proponer soluciones novedosas, diferentes, escuchar la diversidad de voces, ensayar acuerdos, promover la presencia y acción de la creatividad y la imaginación.

En concreto, los ingredientes que de hecho supone la ludoteca son8:

  • El equipo de trabajo
  • Juegos y juguetes
  • Espacio
  • Tiempo de funcionamiento y disponibilidad
  • Acuerdos... ¿cómo funcionará?

Todo esta gesta es un proceso vivo, que se pregunta y repregunta.

Si bien no todas las variedades caben en formato digital, desde el programa seguiremos trayendo a nuestro recursero digital propuestas compartibles gratuitas o de bajo costo. Si tenés algún recurso que te haya funcionado nos lo podés enviar a nuestro mail ¡para que lo hagamos disponible a toda la comunidad!

Desde aquí podemos rescatar también el término dispositivo lúdico, corriendo el pre-supuesto de que todos los elementos de la ludoteca han de calificar de juego. Puede que traigamos un enorme bagaje de experiencias en actividades que sin llegar a ser juegos contienen el espíritu lúdico, como muchas del universo de artes, prácticas corporales y expresivas, plástica, manualidades, oficios, artesanías, etc. ¡Estas cuentan!

Conclusión

Sabemos que el juego está presente en las escuelas: durante el recreo por iniciativa de estudiantes, en el aula con propuestas lúdicas por docentes. Desde las ludotecas, queremos revalorizar el juego como fin en sí mismo, con su propio espacio y con los valores y potencialidades que él mismo posee.

En cuanto a la elección de los juegos y juguetes presentes en cada ludoteca, no hay prescripción ni fórmula: debe irse descubriendo y darán cuenta cada vez de la identidad de la misma.

A la hora de pensar la construcción de la identidad –no necesariamente la misma hora que de la construcción efectiva–, de lo que se trata es de poner a jugar ambos polos de la tensión, entre lo individual y lo colectivo9. En el proceso del crecimiento, en el desarrollo progresivo de la autonomía, la construcción de un "nosotros" como referencia de identidad, forma parte de un proceso esperable y saludable.

Les recordamos que se encuentra linkeado en la portada de este mismo sitio nuestro pequeño documento orientador y una ludoteca digital con imprimibles y otros recursos que fuimos recuperando.

Dejamos aquí, con la comunicación abierta, y nos despedimos recuperando uno de los principios de la política educativa con enfoque de bienestar:

Promover el protagonismo desde instancias de participación que involucren la escucha activa, el respeto a la palabra, el pensamiento crítico, el aporte de saberes, la creatividad, la implicación y cooperación, derivará en un posible proyecto con miras al futuro.

Es así y en miras al presente y al futuro que alentamos a la construcción de estos espacios tan queridos.

Notas

  1. López Matallana y Villegas Saldaña. (1999). Organización y animación de ludotecas. Editorial CCS, pag. 11.

  2. Programa Ludotecas (Subdirección de Participación, Derechos y Comunidad, Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba). Marco teórico de la línea de Ludotecas y dispositivos lúdicos. Documento disponible en la portada de este sitio y en drive.google.com

  3. Ley de Educación Nacional n° 26206. (2006), art. 20. Documento disponible en argentina.gob.ar

  4. Proyecto de Ley Nacional de Recreación (2022), Fundamentos. Expediente 1423-D-2022, Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Documento disponible en hcdn.gob.ar

  5. Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, Dirección General de Bienestar Educativo. BienCBA. Políticas educativas con enfoque de bienestar. Documento disponible en igualdadycalidadcba.gov.ar

  6. Pablo Waichman (2004), Tiempo libre y recreación. Un desafío pedagógico. Ediciones Pablo Waichman.

  7. Este modelo, al decir de Griffa y Nakayama (2024, pág.8)10 “toma al juego y a la lúdica como elementos dinamizadores de procesos grupales en pos del protagonismo, la autonomía y el desarrollo de la libertad en el tiempo”.

  8. Cómo armar una ludoteca en tu escuela, documento armado por nuestro programa y disponible en la portada de este sitio.

  9. SEDRONAR (2018). Jugadas. Adolescencia y juventudes ni puestas ni sacadas, p.139.

  10. Griffa, M. y Nakayama, L. (2024). Clase 2: Introducción a la recreación. Paradigmas y Debates Actuales en el Campo de la Recreación. Especialización en Recreación y Juego. Facultad de Educación Física Ipef. Universidad Provincial de Córdoba.